NI UN TORERO VIVO

NI UN TORERO VIVO

Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta asesinato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asesinato. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de febrero de 2013

Era sólo una perra

Patente de corso


Era sólo una perra

XLSemanal - 04/2/2013



Era sólo una perra. Una galga flaca y asustada, como las que ahorcan algunos cazadores cuando ya son viejas e inútiles, con tal de ahorrarse un cartucho. Cuatro días estuvo correteando por los túneles del Metro de Madrid sin encontrar la salida. La vieron conductores, vigilantes y viajeros. Fue grabada en video corriendo despavorida por las vías, de túnel en túnel, huyendo de los trenes que pasaban a toda velocidad. Cuatro días de oscuridad, aturdimiento, soledad y angustia. De miedo atroz. Anoche vi uno de esos videos en Internet y me levanté de la silla con una desolación y una mala leche insoportables. Por esto tecleo estas líneas, ahora. Para desahogar mi tristeza y mi frustración. Mi rabia. Para ciscarme por escrito en los responsables del Metro de Madrid y en la puta que los parió.


La galga abandonada fue vista un jueves vagando por los túneles. Corría aterrada por el estruendo de los trenes, esquivándolos en la oscuridad. Al comprobar que el personal del Metro no hacía nada para rescatarla, algunos viajeros avisaron a asociaciones de protección animal, que pidieron permiso para actuar. Ya ocurrió algo semejante en Barcelona, cuando para salvar a un perro perdido en el Metro se detuvo el servicio tres horas, en un rescate en el que participaron bomberos, guardias urbanos y empleados de la perrera municipal. En Madrid, sin embargo, los responsables del transporte subterráneo se negaron a intervenir. Sólo dieron largas: se ocupaban de ello, la galga se había llevado a una protectora de animales, ya no estaba en las vías, etcétera. Enrocada en su estúpida indiferencia, la empresa municipal rechazó todas las propuestas: jaulas trampa puestas en los huecos de los túneles o los andenes, unos minutos de parada de trenes para actuar con una escopeta de dardos narcóticos. Nada de nada. Nosotros nos ocupamos, repetían. Y punto.


Pero mentían. Nadie se ocupaba de nada. La perra entró en los túneles un miércoles. Dos días después, al ser vista entre las estaciones de Sainz de Baranda e Ibiza -corría asustada bajo el andén, huyendo del tren que venía detrás-, seis asociaciones de defensa animal pidieron al Metro permiso para bajar a las vías y rescatarla. La empresa negó el permiso. El sábado a las 7 de la tarde, en la estación de Sainz de Baranda, un conductor dijo que había visto al animal tirado junto a la vía, en el túnel, a ciento cincuenta metros del andén. Rogaron los activistas que alguien bajara a la vía para ver si la perra seguía con vida, pero se les negó. Pidieron que se detuvieran los trenes durante unos minutos para proceder ellos mismos al rescate, y también se les negó. Mientras tanto, el andén se llenó de vigilantes encargados de controlar a los miembros de las asociaciones protectoras. «Vaya follón -oí decir a uno en el video de Internet- va a montar el puto perro».


Hartas de aquello, dos mujeres, Irene Mollá, de la asociación Más Vida, y Matilde Cubillo, de Justicia Animal, decidieron echarle ovarios. Mediaban 18 minutos entre el paso de cada tren, así que saltaron a las vías desoyendo las órdenes del jefe de Seguridad del Metro, para internarse en el túnel con las pantallas de sus teléfonos móviles como linternas. Al poco regresaron trayendo a la galga en brazos, tapada con una chaqueta, todavía sangrando con una pata amputada. Atropellada. Muerta. En los cuatro días transcurridos, cuando aún estaba viva y sana, ningún vigilante había acudido a rescatarla, ningún empleado se arriesgó a una sanción por parar el tren. Los convoyes, que se inmovilizan cuando caen a las vías unas llaves o un teléfono para que el personal baje a buscarlos, los conductores que si hay huelga ignoran los servicios mínimos cuando conviene al sindicato correspondiente, no pudieron detenerse unos minutos para rescatar a la galga extraviada. Habrían sido sancionados, claro. Paralizar el tráfico suburbano por una perra, nada menos. Y eso, en un Madrid donde no falta día sin que una concentración ciclista, cabalgata, procesión, verbena, manifestación autorizada o ilegal, paralice impunemente la ciudad, corte el tráfico, bloquee autobuses o taxis y causa atascos monstruosos mientras la autoridad competente, vía sufridos policías municipales, se limita a encogerse de hombros cuando le preguntas cómo carajo llegar al trabajo o a tu casa.Y, bueno.


Me cuentan que las asociaciones de defensa animal se han querellado contra los responsables del Metro de Madrid por omisión de socorro, maltrato animal o como se califique este puerco asunto. Así que desde aquí ofrezco mi firma. Espero que retuerzan el pescuezo a esos tipos. Y tipas. Ojalá, en memoria de aquella pobre perra asustada, les saquen a todos las entrañas.


lunes, 4 de octubre de 2010

Mata de un tiro al perro de su vecino en plena calle por llevarlo sin correa


Resumido de larioja.com:

Un vecino de Valdegastea mató ayer de un tiro al perro de un joven tras mantener una discusión en la confluencia de las calles Irlanda y Fuenmayor a plena luz del día. Según informaron fuentes presenciales, el autor del disparo se encontraba paseando con un niño, al parecer su nieto, por las inmediaciones de su vivienda cuando, ante la presencia del perro, de raza peligrosa, instaba a su propietario y vecino a que no lo llevase suelto.
Tras las reiteradas negativas de éste, el hombre, de unos 50 años de edad, decidió tomarse la justicia por su mano: pasado el mediodía subió a su casa, bajó la escopeta de caza y, sin mediar más palabra, apretó el gatillo. Tras el disparo, que causaba gran revuelo entre el vecindario, la Policía Local recibía el aviso y se personaba en el lugar de los hechos trasladando a ambos a la Comisaría para tomarles declaración sobre lo sucedido.


Se da la circunstancia, según fuentes policiales, de que el propietario del perro, un joven de alrededor de 20 años, ya tenía varias denuncias por llevar un animal de tales características suelto y sin bozal que, además, era hembra y se encontraba preñada. Nadie de los que a esa hora se encontraban en la zona daban crédito a lo sucedido... De hecho, era una de las vecinas de uno de los bloques cercanos quien avisaba al periódico informando del suceso sin poder aún explicarse los hechos.
La Asociación Protectora de Animales de La Rioja, sabedora del conflicto vecinal, ya ha manifestado su intención de denunciar la muerte del can y presentarse como acusación particular en el proceso que ahora se inicia. No en vano, y en plena conmoción, garantizan el seguimiento del caso exigiendo la máxima pena posible para el autor así como solicitando esclarecer las conductas del propietario con el animal.
Según recordaba ayer mismo la citada asociación, la Ley de Protección Animal de La Rioja considera el maltrato y las agresiones físicas a mascotas como infracciones muy graves, castigadas con sanciones económicas de entre 1.502,54 y 15.025,30 euros.


Foto: PSV
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...